miércoles, 28 de enero de 2015

¿Qué hacer con las pruebas cuando no tenemos tiempo para ejecutarlas?

 

A la hora de probar una aplicación nos gustaría, aunque suene un poco ambicioso, abarcar todos los casos de prueba posibles logrando un 100% de cobertura. Sabemos que las pruebas exhaustivas no son posibles. Limitaciones como el tiempo y los recursos nos lo impiden. En este artículo nos vamos a centrar en la primera de las limitaciones.

A continuación dejamos una serie de consideraciones para ejecutar los casos de prueba cuando disponemos de poco tiempo: 

- Realizar una prueba de humo sencilla: en otro artículo, ya hemos hablado sobre en qué consisten este tipo de pruebas.

- Ejecutar primero los casos de prueba más relevantes, prioritarios y que signifiquen un riesgo técnico para el negocio.

- Si es posible, evitar los casos de prueba rebuscados o que tomen demasiado tiempo para crear datos de prueba, entorno, configuración a la base de datos, etc.

- Tener los datos de prueba a mano y realizar consultas rápidas a los funcionales para que nos indiquen cuales son los datos a probar más fáciles de obtener en ese momento.

- Hacer listas: es decir, además de analizar cuáles son los casos de prueba más relevantes para ejecutar, diseñar un checklist rápido que se pueda aplicar para cualquier tipo de proyecto en esta situación específica. Esto ayudará a que en un futuro podamos guiarnos con dicho checklist para realizar pruebas básicas.

- Reutilizar casos de prueba.

- Documentar sólo lo necesario.

- Automatizar: este punto es muy particular, ya que no todas las empresas cuentan con el conocimiento y/o las herramientas para realizarlo. Sin embargo, podría ser provechoso para estas situaciones, ya que garantiza una prueba de regresión rápida y efectiva, más allá de otras pruebas manuales que el tester vaya a ejecutar. 

- Consensuar y avisar con tiempo que la totalidad de las pruebas planificadas no llegarán a ejecutarse.

 

¡Gracias Cecilia Soledad Marsili por tu contribución!